El hierro en sangre cambia de la mañana a la tarde y tras cada comida. Por eso, solo, dice poco: hay que leerlo con la ferritina y la saturación de transferrina.
El hierro sérico es la cantidad de hierro que circula en la sangre en ese momento, unida a la transferrina. Orientativamente se considera normal entre 60 y 170 µg/dL (unos 10-30 µmol/L), algo más alto en hombres; el rango depende del laboratorio, la edad y el sexo.
Es un dato muy variable: es más alto por la mañana, sube tras comer o tomar un suplemento y baja con cualquier inflamación. Por eso no sirve para diagnosticar por sí solo una falta ni un exceso de hierro. Para saber cuánto hierro tienes de reserva se mira la ferritina, y para saber cuánto llega a los tejidos, la saturación de transferrina. Si el hierro sale bajo, lo habitual es una ferropenia o inflamación; si sale alto, un suplemento reciente o, más raramente, una sobrecarga de hierro.
| 60-170 µg/dL (10-30 µmol/L) | Rango habitual. Varía con la hora del día, las comidas y el sexo. |
|---|---|
| Bajo + ferritina baja | Falta de hierro (ferropenia), con o sin anemia. |
| Bajo + ferritina normal o alta | Lo más probable es inflamación (infección, enfermedad crónica): el hierro queda «secuestrado» en los depósitos. |
| Alto tras un suplemento o una comida | Falso alto. Hay que repetir en ayunas y sin tomar hierro las 24 horas previas. |
| Alto + saturación de transferrina mayor del 45 % | Hay que descartar hemocromatosis u otra sobrecarga de hierro. |
| Muy alto (más de 300-350 µg/dL) | Puede indicar intoxicación por hierro, hemólisis o daño hepático agudo: valoración médica. |
El hierro es imprescindible para fabricar hemoglobina, que lleva el oxígeno, y para muchas enzimas del músculo y el cerebro. La mayor parte está dentro de los glóbulos rojos o guardada como ferritina en el hígado; solo una mínima parte circula por la sangre, enganchada a la transferrina. Esa parte es la que mide el hierro sérico.
Por sí solo es poco fiable, pero junto con la ferritina, la transferrina y el hemograma forma el perfil de hierro, que permite diferenciar falta de hierro, inflamación y sobrecarga.
Tanto la falta como el exceso de hierro se asocian a peor salud. La ferropenia, incluso sin anemia, reduce la capacidad física y empeora la calidad de vida; la sobrecarga daña el hígado, el páncreas, el corazón y las articulaciones. El objetivo no es tener «mucho hierro», sino unas reservas adecuadas y estables.
El hemograma de nuestras analíticas (59 € y 99 €) muestra la hemoglobina, el VCM y el RDW, que suelen dar la primera pista de una falta de hierro.
No va en nuestras analíticas estándar; si tu médico lo ve útil para tu caso, se puede añadir: pregúntanos por WhatsApp.
Hierro sérico no va en nuestras analíticas estándar. Si tu médico lo ve útil para tu caso, se puede añadir: pregúntanos por WhatsApp. Nuestra analítica de longevidad completa (99 €, 12 pruebas) incluye glucosa, HbA1c, colesterol total, triglicéridos, hígado, riñón, hemograma, PCR ultrasensible y tu edad biológica.
¿Quieres que un médico revise tu analítica?