Lo tiene casi la mitad de la población adulta en España y la mayoría no nota nada. Pero si se detecta, se recomienda tratarlo.
Helicobacter pylori es una bacteria que vive en el estómago. Se detecta sobre todo con la prueba del aliento con urea marcada o con el antígeno en heces; también con un análisis de sangre (anticuerpos) o en una biopsia durante una gastroscopia. El resultado normal es negativo; los puntos de corte dependen del laboratorio y de la técnica.
Muchas personas lo tienen sin síntomas, pero causa gastritis, la mayoría de las úlceras de estómago y duodeno y es el principal factor de riesgo del cáncer gástrico. Por eso las guías (consenso de Maastricht VI) recomiendan tratar siempre a quien da positivo. Para que la prueba sea fiable hay que dejar los protectores de estómago 2 semanas y los antibióticos 4 semanas antes, y tras el tratamiento hay que comprobar la erradicación.
| Prueba o situación | Qué significa |
|---|---|
| Prueba del aliento o antígeno en heces negativos | No hay infección activa, si se hicieron sin protectores de estómago ni antibióticos recientes. |
| Prueba del aliento o antígeno en heces positivos | Infección activa. Se recomienda tratamiento. |
| Anticuerpos en sangre (IgG) positivos | Contacto con la bacteria, actual o pasado. No distingue infección activa de curada: no sirve para control tras tratar. |
| Negativo tomando protectores de estómago o antibiótico | Posible falso negativo: repetir tras suspenderlos el tiempo indicado, si el médico lo ve adecuado. |
| Control negativo ≥ 4 semanas tras el tratamiento | Erradicación confirmada. |
| Control positivo tras el tratamiento | La bacteria persiste: tu médico pautará un tratamiento de rescate distinto. |
Es una bacteria adaptada a vivir en el ambiente ácido del estómago. Se adquiere normalmente en la infancia, por contacto con familiares, y sin tratamiento suele persistir toda la vida. Siempre provoca cierta inflamación (gastritis), aunque la mayoría de las personas no tienen síntomas.
En una parte de los infectados causa problemas: úlcera péptica, dispepsia (ardor, pesadez, dolor en la boca del estómago), anemia por falta de hierro o déficit de vitamina B12 por mala absorción, algunos casos de plaquetas bajas y, tras décadas, atrofia de la mucosa y cáncer gástrico o un linfoma llamado MALT.
Preparación habitual (confírmala con quien te pida la prueba): no tomar inhibidores de la bomba de protones («protectores de estómago») las 2 semanas previas y no haber tomado antibióticos ni bismuto en las 4 semanas previas. Los antiácidos simples suelen permitirse.
Se trata con una combinación de un protector de estómago y varios antibióticos (con o sin bismuto) durante 10-14 días; la pauta concreta la elige tu médico según las resistencias locales, siguiendo el consenso español. Es importante completarlo aunque produzca molestias digestivas o sabor metálico. Después:
Erradicar Helicobacter pylori es una de las pocas intervenciones que reducen el riesgo de cáncer gástrico, sobre todo si se hace antes de que la mucosa se atrofie. También cura la mayoría de las úlceras y evita sus complicaciones, y puede resolver anemias o déficits de vitamina B12 que de otro modo pasarían inadvertidos. Por eso las guías actuales tratan la infección como una enfermedad infecciosa que siempre merece tratamiento.
No va en nuestras analíticas estándar; si tu médico lo ve útil para tu caso, se puede añadir: pregúntanos por WhatsApp.
Helicobacter pylori no va en nuestras analíticas estándar. Si tu médico lo ve útil para tu caso, se puede añadir: pregúntanos por WhatsApp. Nuestra analítica de longevidad completa (99 €, 12 pruebas) incluye glucosa, HbA1c, colesterol total, triglicéridos, hígado, riñón, hemograma, PCR ultrasensible y tu edad biológica.
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