La ACTH es la hormona con la que la hipófisis da órdenes a las glándulas suprarrenales. Casi nunca se interpreta sola: su pareja es el cortisol.
La ACTH (hormona adrenocorticotropa o corticotropina) la fabrica la hipófisis para que las glándulas suprarrenales produzcan cortisol. Sigue un ritmo diario: es más alta a primera hora y mínima a medianoche. Por eso se mide por la mañana, entre las 7 y las 10 h, cuando los valores orientativos en adultos están aproximadamente entre 7 y 60 pg/mL (1,6-13 pmol/L). Cada laboratorio fija su rango según el método, y la edad y el sexo también influyen.
La ACTH solo tiene sentido junto al cortisol: cortisol bajo con ACTH alta apunta a un fallo de la suprarrenal (enfermedad de Addison); ambos bajos, a un problema de la hipófisis; cortisol alto con ACTH baja, a un tumor suprarrenal o a tomar corticoides. Es una prueba de estudio especializado, no de chequeo: si te sale alterada, la interpreta un endocrinólogo.
| 7-60 pg/mL por la mañana (1,6-13 pmol/L) | Rango orientativo en adultos. Varía según laboratorio y método; por la tarde y noche los valores son más bajos. |
|---|---|
| Cortisol bajo + ACTH alta (más del doble del límite superior) | Sugiere insuficiencia suprarrenal primaria (Addison). Requiere confirmación con test de estímulo. |
| Cortisol bajo + ACTH baja o normal-baja | Sugiere insuficiencia suprarrenal secundaria: hipófisis, o haber tomado corticoides durante tiempo. |
| Cortisol alto + ACTH menor de 10 pg/mL | Exceso de cortisol independiente de ACTH: tumor o hiperplasia suprarrenal, o corticoides tomados. |
| Cortisol alto + ACTH mayor de 20 pg/mL | Exceso de cortisol dependiente de ACTH: tumor de hipófisis (enfermedad de Cushing) o, más raro, producción ectópica. |
| ACTH alterada con cortisol normal | Muchas veces es un problema de la muestra (hora, transporte en frío). Se suele repetir. |
La ACTH es una hormona que fabrica la hipófisis, una glándula pequeña situada en la base del cerebro. Su función es estimular la corteza de las glándulas suprarrenales, que están encima de los riñones, para que produzcan cortisol, la hormona que ayuda a manejar el estrés, mantener la tensión arterial y la glucosa y regular la inflamación.
El sistema funciona como un termostato: si el cortisol baja, la hipófisis sube la ACTH; si el cortisol sube, la ACTH baja. Por eso medir las dos a la vez permite saber dónde está el fallo: en la suprarrenal, en la hipófisis o fuera de ellas.
La muestra es delicada: se extrae por la mañana, en tubo frío y se procesa enseguida, porque la ACTH se degrada rápido. Un mal transporte puede dar valores falsamente bajos. El estrés intenso, la hipoglucemia, el ejercicio fuerte o una enfermedad aguda la elevan de forma transitoria.
No hay hábitos que «suban» o «bajen» la ACTH de forma útil: si está alterada, lo importante es encontrar la causa. El médico suele pedir cortisol a las 8 h y, según el caso, un test de estímulo con ACTH sintética (si se sospecha déficit) o pruebas de frenado y cortisol en saliva nocturna u orina de 24 horas (si se sospecha exceso), además de sodio, potasio y glucosa.
Consulta pronto si, además de una ACTH alterada, tienes cansancio extremo, pérdida de peso sin explicación, mareos al ponerte de pie, náuseas, dolor abdominal, piel oscurecida o deseo intenso de sal; o bien aumento de peso en abdomen y cara, estrías rojo-violáceas anchas, hematomas fáciles, tensión alta o diabetes de difícil control.
Es una urgencia la combinación de vómitos, dolor abdominal, confusión, tensión muy baja o desmayo en alguien con sospecha o diagnóstico de insuficiencia suprarrenal: puede ser una crisis suprarrenal y hay que acudir de inmediato.
No va en nuestras analíticas estándar; si tu médico lo ve útil para tu caso, se puede añadir: pregúntanos por WhatsApp (+34 711 290 574). Lo que sí incluye nuestra analítica de longevidad completa (99 €) son 12 pruebas básicas con cálculo de la edad biológica, y puedes empezar con una primera llamada de 10 minutos gratis.
El eje hipófisis-suprarrenal es el sistema que nos permite responder al estrés. Mantenido en exceso, el cortisol alto favorece la grasa abdominal, la resistencia a la insulina, la hipertensión, la pérdida de músculo y hueso. Aun así, la ACTH no es un marcador de envejecimiento ni de «estrés crónico» útil en un chequeo: sus cifras fluctúan demasiado. Para valorar tu salud metabólica a largo plazo son más útiles la glucosa, la HbA1c, los lípidos y la PCR ultrasensible, que sí incluimos en la analítica de longevidad.
ACTH no va en nuestras analíticas estándar. Si tu médico lo ve útil para tu caso, se puede añadir: pregúntanos por WhatsApp. Nuestra analítica de longevidad completa (99 €, 12 pruebas) incluye glucosa, HbA1c, colesterol total, triglicéridos, hígado, riñón, hemograma, PCR ultrasensible y tu edad biológica.
¿Quieres que un médico revise tu analítica?