La IGF-1 refleja la hormona de crecimiento de las últimas semanas. En longevidad, ni muy alta ni muy baja: lo mejor parece estar en el medio.
La IGF-1 (factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1, o somatomedina C) se produce sobre todo en el hígado en respuesta a la hormona de crecimiento. Como la hormona de crecimiento sale a pulsos y la IGF-1 es estable, esta es la mejor forma de valorar ese eje con un solo análisis.
Sus valores dependen mucho de la edad: son máximos en la adolescencia y bajan con los años. Como orientación, en adultos de 20-30 años suele estar entre 115 y 360 ng/mL y a partir de los 60 entre 50 y 220 ng/mL, pero cada laboratorio tiene sus rangos por edad y sexo, a menudo expresados como desviación estándar. Una IGF-1 alta mantenida hace sospechar acromegalia; una baja aparece con desnutrición, enfermedad hepática, hipotiroidismo o déficit de hormona de crecimiento.
| Dentro del rango para tu edad y sexo | Normal. Lo importante es la posición respecto a tu grupo de edad, no la cifra absoluta. |
|---|---|
| 20-30 años: ≈115-360 ng/mL | Rango orientativo; varía según el laboratorio. |
| Más de 60 años: ≈50-220 ng/mL | Rango orientativo; desciende con la edad. |
| Por encima del rango para la edad | Pubertad o embarazo de forma normal. Fuera de esos casos, descartar acromegalia. |
| Por debajo del rango | Desnutrición, ayuno, hígado, hipotiroidismo, diabetes mal controlada, estrógenos orales o déficit de hormona de crecimiento. |
La hormona de crecimiento, producida en la hipófisis, actúa en gran parte a través de la IGF-1: estimula el crecimiento de huesos y tejidos en la infancia y, en el adulto, ayuda a mantener músculo, hueso y metabolismo. La IGF-1 también depende de la nutrición: el ayuno prolongado y la falta de proteína la bajan.
Se pide para estudiar problemas de crecimiento en niños, sospecha de acromegalia en adultos, enfermedades de la hipófisis y para controlar tratamientos con hormona de crecimiento.
La hormona de crecimiento como «antienvejecimiento» no está autorizada para ese fin, no ha demostrado beneficios en personas sanas y puede causar retención de líquidos, dolor articular y diabetes.
En animales, frenar el eje hormona de crecimiento/IGF-1 alarga la vida, y algunas personas con mutaciones que lo reducen tienen muy poco cáncer y diabetes. En humanos, un metaanálisis encontró una relación en forma de U: tanto la IGF-1 baja como la alta se asocian a más mortalidad. Las cifras altas se relacionan con más riesgo de algunos cánceres y las bajas, en mayores, con fragilidad y pérdida muscular.
Es decir, no se trata de subirla ni bajarla, sino de mantenerla en el rango medio para la edad con buena nutrición y ejercicio. Para conocer tu ritmo de envejecimiento, la analítica de edad biológica (59 €) es más práctica.
La IGF-1 no va en nuestras analíticas estándar; si tu médico lo ve útil para tu caso, se puede añadir: pregúntanos por WhatsApp.
IGF-1 no va en nuestras analíticas estándar. Si tu médico lo ve útil para tu caso, se puede añadir: pregúntanos por WhatsApp. Nuestra analítica de longevidad completa (99 €, 12 pruebas) incluye glucosa, HbA1c, colesterol total, triglicéridos, hígado, riñón, hemograma, PCR ultrasensible y tu edad biológica.
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