Parecen dos formas de averiguar «qué me sienta mal», pero miden cosas muy distintas. Uno describe tus bacterias intestinales; el otro, en su versión más vendida, no sirve para diagnosticar.
En resumen: un test de microbiota analiza el ADN de las bacterias de una muestra de heces y describe qué comunidades viven en tu intestino; un test de intolerancias comercial suele medir anticuerpos IgG frente a decenas de alimentos en sangre. Las sociedades de alergología europeas desaconsejan ese test de IgG porque indica que has comido el alimento, no que te siente mal. Las intolerancias reales se diagnostican con pruebas concretas (test de aliento para la lactosa, serología para la celiaquía) y retirada y reintroducción guiadas. El test de microbiota aporta información de contexto y de seguimiento, pero según el consenso internacional de 2024 todavía no sirve para diagnosticar una enfermedad por sí solo. Si tienes síntomas, empieza por una valoración médica; el test de microbiota tiene sentido como complemento interpretado por un médico.
| Test de microbiota | Test de intolerancias (IgG) | |
|---|---|---|
| Qué mide | ADN de bacterias y otros microbios en heces: diversidad y composición | Anticuerpos IgG o IgG4 en sangre frente a 50-200 alimentos |
| Muestra | Heces, recogida en casa | Sangre (pinchazo en dedo o vena) |
| Qué indica un resultado «alto» | Que hay más o menos de ciertos grupos bacterianos que en poblaciones de referencia | Que has comido ese alimento con frecuencia; no que te haga daño |
| Respaldo científico | Útil en investigación; uso clínico aún limitado y sin valores «normales» consensuados | Desaconsejado por la EAACI para diagnosticar alergia o intolerancia |
| Riesgo principal | Sobreinterpretar el informe o comprar productos que no necesitas | Retirar alimentos sin motivo y llevar una dieta pobre e innecesaria |
| Diagnostica intolerancia a la lactosa o celiaquía | No | No |
| Cuándo tiene sentido | Como información complementaria, interpretada en consulta junto a síntomas y analítica | Prácticamente nunca para decidir qué quitar de la dieta |
El test de microbiota secuencia el material genético de los microorganismos que hay en una pequeña muestra de heces. El informe suele mostrar la diversidad (cuántas especies distintas hay y en qué proporción), los grandes grupos bacterianos y, según la técnica, algunas funciones potenciales, como la capacidad de producir ácidos grasos de cadena corta. Es una foto de un ecosistema que cambia con la dieta, los fármacos, los viajes o una gastroenteritis.
El test de intolerancias alimentarias que se anuncia en farmacias, herbolarios e internet casi siempre mide anticuerpos IgG (o la subclase IgG4) frente a una lista larga de alimentos. El resultado se presenta como un semáforo: verde, amarillo o rojo para cada alimento.
La Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI) revisó estas pruebas y concluyó que la IgG4 frente a alimentos es una respuesta normal del sistema inmune tras comer ese alimento de forma repetida y que, más que intolerancia, se asocia a tolerancia. Por eso recomendó no usarla para estudiar síntomas relacionados con la comida. Es habitual que el «semáforo rojo» marque precisamente lo que más comes: pan, leche, huevo.
El problema práctico es que muchas personas retiran cinco o diez alimentos sin necesidad, durante meses, con riesgo de comer peor y de no encontrar la causa real de sus molestias.
En 2024, un panel internacional de expertos publicó un consenso sobre el uso clínico de estos tests. Su mensaje principal es de prudencia: hay mucho interés, pero la evidencia de utilidad clínica todavía es escasa, no existe una microbiota «normal» única con la que comparar y los resultados dependen del método del laboratorio. Pidieron que el test lo indique y lo interprete un profesional sanitario y que el informe no incluya recomendaciones de tratamiento sin base.
Bien enfocado, un test de microbiota puede servir para:
No sirve para diagnosticar síndrome del intestino irritable, celiaquía, alergias ni intolerancias, ni para elegir probióticos «a la carta» con garantías.
En la clínica, el test de microbiota (480 €) incluye una consulta de resultados de 60 minutos con el médico. No ofrecemos test de intolerancias por IgG porque no tiene respaldo para diagnosticar.
Pide valoración sin esperar a ningún test si tienes sangre en las heces, pérdida de peso sin explicación, anemia, diarrea que despierta por la noche, fiebre, dificultad para tragar, antecedentes familiares de cáncer de colon o enfermedad celíaca, o si los síntomas empiezan después de los 50 años. Son señales que requieren estudio dirigido.
El test de microbiota (muestra de heces en casa) cuesta 480 € e incluye la consulta de resultados de 60 minutos con un plan por escrito. Con el genético, en pack, sale a 799 €.
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