Es genética, la dieta no la baja y aumenta el riesgo cardiovascular. Pero sí se puede hacer bastante. Empieza por mirar la unidad que va al lado del número.
La lipoproteína(a), o Lp(a), es una partícula de colesterol cuya cifra depende en más de un 90 % de la genética: no baja con la dieta y basta con medirla una vez en la vida. Según el consenso europeo, por debajo de 30 mg/dL (75 nmol/L) no suma riesgo, entre 30 y 50 mg/dL (75-125 nmol/L) es zona gris y por encima de 50 mg/dL aumenta el riesgo de infarto, ictus y estenosis aórtica. Si la tienes alta, lo que más ayuda hoy es controlar mejor todo lo demás (colesterol LDL, tensión, azúcar y tabaco) y avisar a tu familia.
| Menos de 30 mg/dL (menos de 75 nmol/L) | No suma riesgo. |
|---|---|
| 30-50 mg/dL (75-125 nmol/L) | Zona gris: se valora con el resto de tus factores. |
| Más de 50 mg/dL (más de 125 nmol/L) | Riesgo aumentado. Las guías europeas de 2025 lo consideran un factor que aumenta el riesgo en cualquier adulto. |
| Más de 180 mg/dL (más de 430 nmol/L) | Riesgo de por vida parecido al de la hipercolesterolemia familiar sin tratar: consulta específica. |
| Ojo con la unidad | mg/dL y nmol/L no se convierten con un número fijo. En nmol/L la cifra suele salir algo más del doble, pero es una aproximación. |
El número de partículas de Lp(a) lo decide sobre todo tu genética. Se fija en la infancia y en los hombres apenas cambia; en las mujeres suele subir algo con la menopausia, y puede valer la pena repetirla entonces. Más o menos una de cada cinco personas la tiene por encima de lo recomendable. Si la tienes alta, la tienes desde niño: no es culpa de lo que comes.
Además, suma riesgo incluso cuando el colesterol LDL está bien. Aumenta el riesgo de infarto, de ictus y de estrechamiento de la válvula aórtica, pero no de trombosis venosa.
¿Y la dieta? No baja la Lp(a); cambiar grasa saturada por otras grasas puede incluso subirla un 10-15 %. Pero no la abandones: esa misma dieta baja bastante más el LDL y el balance es a tu favor. ¿Y la aspirina? Hay estudios de observación que sugieren un posible beneficio, pero las guías europeas no la recomiendan por esto y tiene riesgo de sangrado: no la empieces por tu cuenta.
Todavía no hay ninguno aprobado de forma específica ni en Europa ni en Estados Unidos. En septiembre de 2026, el primer fármaco de una nueva familia en terminar un gran ensayo (pelacarsen, con más de 8.300 pacientes) no redujo de forma significativa los infartos, los ictus ni las muertes cardiovasculares, según la nota de la compañía; faltan los datos completos. Hay otros tres en grandes ensayos, con resultados previstos entre 2028 y 2031. Antes ya pasó con la niacina: bajaba la Lp(a) y no los infartos. Bajar un número no siempre baja el riesgo.
La Lp(a) es una explicación, pero no la única. Antes de culparte, tu médico debería descartar un tiroides que funciona poco, enfermedades del riñón o del hígado, una diabetes mal controlada, algunos medicamentos y la hipercolesterolemia familiar, que tiene más o menos una de cada 300 personas. Sospéchala si tienes el LDL muy alto desde joven o infartos en la familia a edades tempranas.
En España la Lp(a) todavía se pide poco: en un estudio con 49 laboratorios, alrededor de 3 de cada 10 médicos de atención primaria no podían pedirla. Si no te la pueden pedir, pregunta al especialista o hazla en un laboratorio.
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