La vitamina K es la que permite que la sangre coagule. Casi nunca se mide directamente: su «huella» se ve en el tiempo de protrombina (INR).
La vitamina K es necesaria para fabricar varios factores de la coagulación en el hígado y proteínas del hueso. Medirla en sangre es poco habitual: la filoquinona (vitamina K1) tiene valores orientativos de aproximadamente 0,15-1,0 ng/mL (0,3-2,6 nmol/L), muy variables según lo que hayas comido. En la práctica, el déficit se detecta por un tiempo de protrombina alargado (INR alto) que se corrige al darla. Los rangos dependen del laboratorio.
El déficit aparece sobre todo en recién nacidos (por eso se administra al nacer), con malabsorción de grasas, colestasis, antibióticos prolongados con poca ingesta o desnutrición. Si tomas anticoagulantes antivitamina K (acenocumarol, warfarina), no debes evitar las verduras: lo importante es comerlas de forma regular y estable.
| Vitamina K1 en sangre: aprox. 0,15-1,0 ng/mL | Rango orientativo; cambia mucho con la dieta reciente y los triglicéridos. |
|---|---|
| INR alrededor de 1 sin anticoagulantes | Coagulación normal: no hay datos de déficit relevante de vitamina K. |
| INR alto sin anticoagulantes | Puede ser déficit de vitamina K o enfermedad del hígado. Si se corrige con vitamina K, apunta a déficit. |
| INR fuera de rango con acenocumarol o warfarina | Cambios en la dieta (más o menos verdura), fármacos o enfermedad. Ajusta el médico o enfermería. |
| Vitamina K alta | Rara vez tiene importancia; suele reflejar dieta rica en verduras o suplementos. |
Hay dos formas principales: la K1 (filoquinona), de las verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, brócoli, coles, lechuga) y algunos aceites, y la K2 (menaquinonas), de alimentos fermentados, quesos, huevo y producida en parte por las bacterias intestinales.
El hígado la utiliza para activar los factores II, VII, IX y X de la coagulación. También activa proteínas del hueso y de la pared de los vasos. Como es liposoluble y se almacena poco, el aporte debe ser constante.
Síntomas: hematomas con facilidad, sangrado de encías o nariz, sangre en orina o heces, reglas abundantes.
Los anticoagulantes como el acenocumarol y la warfarina funcionan frenando la vitamina K. Si un día comes mucha más verdura de lo habitual, el INR puede bajar; si dejas de comerla, puede subir. La recomendación no es eliminar las verduras, sino mantener una ingesta parecida cada semana y avisar de cambios grandes de dieta, suplementos o antibióticos. Los anticoagulantes de acción directa no dependen de la vitamina K de la dieta.
Consulta si notas hematomas sin golpes, sangrado de encías o nariz frecuente o reglas muy abundantes. Acude a urgencias si tienes sangrado que no para, vómitos con sangre, heces negras, sangre abundante en orina o un dolor de cabeza muy intenso y repentino, sobre todo si tomas anticoagulantes.
No va en nuestras analíticas estándar; si tu médico lo ve útil para tu caso, se puede añadir: pregúntanos por WhatsApp (+34 711 290 574). Lo que sí incluye nuestra analítica de longevidad completa (99 €) son 12 pruebas básicas con cálculo de la edad biológica, y puedes empezar con una primera llamada de 10 minutos gratis.
Los estudios de observación asocian una mayor ingesta de vitamina K con mejor salud ósea y cardiovascular, pero gran parte de ese efecto puede deberse a comer más verduras. Los ensayos con suplementos han dado resultados modestos o nulos. Lo razonable es asegurar el aporte con la dieta. Si tomas anticoagulantes, el control del INR es lo que importa.
Vitamina K no va en nuestras analíticas estándar. Si tu médico lo ve útil para tu caso, se puede añadir: pregúntanos por WhatsApp. Nuestra analítica de longevidad completa (99 €, 12 pruebas) incluye glucosa, HbA1c, colesterol total, triglicéridos, hígado, riñón, hemograma, PCR ultrasensible y tu edad biológica.
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